Queridos feonautas:

¿Vosotros sois supersticiosos? ¿Creeis en la mala suerte? Si es cierto que existe a nosotros nos ha mirado una legión de tuertos, nos hemos cruzado con todos los gatos negros del planeta y nuestros padres se casaron en martes y trece. Lo digo porque hemos sacado un número de Bulevar 21 que haría las delicias de Julio Cesar y Cicerón en una villa de Pompeya. Vamos que está en Latín. Solo en un mundo de Bárbaras “Cerebro de Guisante” la cosa hubiera pasado desapercibida porque son de esa clase de personas que leen las revistas mirando las fotografías. Aunque, probablemente, ellas también se hubieran dado cuenta al llegar a la sección del horóscopo. Yo no creo en horóscopos ni en supersticiones. Mi lado racionalista me dice que los ciéntificos están más cerca de la verdad cuando aseguran que las grandes catástrofes se deben a una concatenación de errores. Si mi jefe hubiera tomado la decisión de revisar las pruebas de imprenta, si no hubieramos llegado al día del cierre agotados y con la lengua fuera, si no hubiera habido huelga... si mi jefe hubiera confiado un poco más en mí. Para que lamentarse de lo que pudo haber sido. Otra cosa es averiguar cómo ha podido suceder algo así. Todo apunta a la señorita Cayetana, porque desde ella se envían los originales a las rotativas, pero, ¿por qué destruiría su trabajo y su reputación? No, ella siempre ha demostrado ser una excelente profesional. No sé porqué todo huele (más que oler, apesta) a una nueva maniobra del Señor Acelga.

El día ha ido de mal en peor, porque ya lo dice el refrán que las desgracias nunca vienen solas. Nuestro principal anunciante ha decidido retirar la campaña de publicidad que tenía contratada, y eso puede tener un efecto dominó en el resto de los anunciantes. Don Gonzalo y yo misma hemos tratado de arreglarlo pero ha sido imposible. Mi jefe se ha negado a rebajar el precio de la contratacion de la publicidad. Para que nos entendamos, un suicidio empresarial. Mi jefe ha perdido el juicio y se ha embarcado en una cruzada sin sentido... Y lo que más me preocupa es está apartando a todos de su lado y se está quedando completamente solo. Muy solo. Ojala me escuchara pero no atiende a razones. Está claro que, lo único que puedo hacer, feonautas, es mantenerme a su lado, apoyarle en todo y ayudarle a levantarse cuando se caiga.

Y entre tanto desastre no quiero despedirme sin daros una buena noticia. Cuando hace 100 días (madre mía como pasa el tiempo) empecé a escribir este diario en internet, no podía imaginarme que esto de tener un blog sería tan genial. No sólo porque en estás páginas puedo desahogarme, compartir mis preocupaciones, mis decepciones... ¿Mis alegrías?... también porque sé que hay mucha gente como yo al otro lado del cable de fibra óptica. Ya sabía que los feos somos más, pero tantos... Sin embargo, casi desde el principio eché de menos una comunicación... más directa y por fin lo he conseguido. Mañana, viernes 1 de diciembre, por fín vamos a poder ¡¡¡chatear en directo¡¡¡, sí, como lo leeis. Mañana estaré pegada a mi ordenador de 16:00 a 17:00 horas, aquí mismo. ¿Os apetece? Vale. Pues mañana nos...chateamos. Hasta mañana, feonautas.

Una fea esperando noticias vuestras.

De... Yo también soy Bea