Queridos feonautas:

Yo no sé mentir. La mentira y yo somos incompatibles, como la musica disco y los funerales, como Victoria Beckham y la ropa del Zara o como Barbie “Cerebro de Guisante” y un diccionario...que nos repelemos instantáneamente. Si es que yo no sé mentir, a mi se me nota antes de que abra la boca. Yo sy como una maquina de la verdad de la naturaleza. Que no he sido dotada para engañar a nadie. Mi jefe es el caso contrario, él se mueve entre el engaño y la mentira como un funambulista en un alambre. Ya lo ha demostrado otras veces y seguro que no hace falta que os lo recuerde pero está vez está jugando con fuego, no, con un arsenal de armas bioquímicas. Tendríais que haber visto la tranquilidad que demostró en la reunión con el director de nuestra principal entidad financiera, una sangre más fría que la de un lagarto de V. Estoy segura de que hubiera sido capaz de pasar el polígrafo sin que le subieran las pulsaciones a 140. Y le engañó, o al menos le hizo creer que la situación económica de la revista no es la que es. Lo peor de todo es que me encargó el trabajo sucio de apoyar con cifras sus mentiras y realizar un balance de cuentas que es pura fábula. Sinceramente, esto no es maquillar una crisis, es hacer una cirugía completa. Traté de impedirlo con toda mis fuerzas porque sé que, como decía mi madre, la mentira es como una manta muy corta que nunca te tapa los pies y siempre tienes frío. Y la verdad, feonautas, yo prefiero dormir bien por las noches. Pero, mi jefe fue inflexible y me obligó a
hacerlo con un argumento que no pude obviar: de este fraude dependen los trabajos de muchos de mis amigos y compañeros de la revista. Sin embargo, mientras hacía el falso estado de cuentas no dejaba de preguntarme si al final sería peor el remedio que la enfermedad. Y como me temía... lo fue. La mentira tiene las patas muy cortas, otra frase de mi madre, y el director del banco se ha enterado de que todo es puro artificio y nos ha retirado su apoyo y lo que es peor...todo el dinero del crédito. Es la ruina. La revista, mi jefe y yo misma estamos a punto de irnos por el agujero de desagüe

Feonautas, esta tarde a las 16:00 horas podremos chatear en directo...y si alguien tiene un solución o una idea para sobrevivir a todo este embrollo, por favor, que se la vaya apuntando.

Un saludo desesperado de Bea.