
Queridos feonautas:
Por fin, mi jefe se ha levantado de la cama. No debería haberlo hecho pero tenía una razón de causa mayor: su padre, Don Francisco, ha sufrido un ataque cardiaco y está ingresado en el hospital. La pequeña convalecencia en mi casa se ha terminado. Antes de marcharse mi jefe me ha vuelto a abrazar para agradecerme mis cuidados de enfermera y todo lo que he hecho por él. (Suspiro), Ay, si él supiera que casi me he vuelto adicta al olor del betadine por su culpa y que le hubiera tenido metido en mi cama toda la vida... o hasta que le den las Olimpiadas a Madrid, por lo menos. Después de ese abrazo y de sus palabras y de los momentos de intimidad que hemos compartido durante estos días había recuperado mis ilusiones de que en algun momento mi jefe mirase un poco más allá de mis gafas de pasta y de mi aparato de ortodoncia y se diera cuenta de que un hombre como él puede enamorarse de una mujer como yo. Porque es posible que alguien ese enamore de una secretaria o de una enfermera o de una psicóloga, cuando termina la terapia, claro. Pero, cuando hemos llegado al hospital, Don Gonzalo le ha dicho a mi jefe que yo soy su “Angel de la Guarda”. Y ahí ya la hemos fastidiado, porque los Angeles de la Guarda ayudan, confortan e incluso te quitán el tapón al desague cuando tienes el agua al cuello, pero nadie se enamora de un Angel de la Guarda... pues no, porque para empezar, como nos explicaron en la catequesis, los ángeles no tienen sexo y probablemente pensar algo así sea una herejía. Asesora financiera, secretaria, enfermera, psicóloga o angel, eso es todo lo que llegaré a ser para él. No tengo nada que hacer, feonautas. Y lo he visto muy claro, transparente diría yo, cuando se ha encontrado con la Señorita Cayetana en el hospital y he observado la forma en la que se han hablado y se han mirado. Entre ellos hay una química especial, un algo que nunca podrá tener con alguien como yo. Así que voy a aparcar de nuevo mis ilusiones y volveré a concentrarme en el trabajo. Bueno, eso lo voy a dejar para el lunes, de momento este fin de semana voy a encerrarme en mi habitación y voy a estar hasta el domingo tumbada en mi cama con el frasco del betadine. Hasta mañana feonautas.
De vuestra querida Bea
eBdB| Yo también soy Bea
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