
Queridos feonautas:
El “Señor Acelga” ha comprado a Tamarindo la deuda de Bulevar 21, es decir, ahora estamos en sus manos. Sólo a una sabandija del submundo de las alcantarillas con el cerebro putrefacto se le hubiera ocurrido una maniobra tan siniestra y retorcida. Aunque también es de recibo decir que es una jugada maestra porque si no pagamos esa cantidad, “Mister Acelga” será el único propietario de la revista y habrá cumplido su objetivo de sacar a la familia Aguilar de Bulevar 21. La reunión con mi jefe fue muy tensa y por un momento pensé que acabaría saltando sobre él y dándole un puñetazo. No, no me refiero a mi jefe, sino a mí, porque aunque no soy de arrebatos pasionales y tengo menos peligro que una pistola de agua, yo le hubiera arañado desde la cara hasta las raíces. Sólo de recordar la paliza que le dio a mi jefe es que se me pone la sangre a temperatura ambiente en un horno. Pero, recurrir a la violencia nunca es el camino correcto. Y además no pienso darle esa satisfacción a esa pedazo de verdura. Mi jefe me dijo que debería escribir en una libretita mis reflexiones, como si se tratara de un diario. Dios mío, si él supiera que ya lo hago todos los días en este blog. Espero que nunca le dé por navegar porque sino feonautas sería la mayor humillación a la que podría ser sometida y tendría que desaparecer como el calvo de la Lotería de Navidad. Aunque eso sería imposible, porque no me imagino a mi jefe buscando en Google páginas de feas. No es su estilo.
Hablando de humillaciones, no va a haber fiesta de Navidad para los empleados. Doña Cayetana se ha negado en rotundo aludiendo a los malos momentos que pasa la empresa. Eso si, los directivos se van a cenar al Luxury. Con lo que cuesta el cubierto en ese restaurante yo compraba medias noches para un regimiento. Cada palabra que sale de la boca de la ex de mi jefe dirigida a mí es como una piedra lanzada con mala leche. Me odia, feonautas. Mucho. Y no entiendo porqué. Encima tengo que soportar las burlas de Barbara, la “intimísima” que parece que disfruta con las desgracias de los demás. Todos sabemos que tiene menos luces que una aldea del Congo a las doce de la noche pero es que nunca deja de asombrarme la estupidez y la falta de sensibilidad que demuestra la top model de los paramecios. ¿Alguna idea para hacer que esta mujer se transforme en un ser normal? Se aceptan sugerencias. Hasta mañana feonautas.
Bea
eBdB| Yo también soy Bea
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