Se ha hecho un hueco en todos los hogares gracias a su papel de Santi en Yo soy Bea pero Roberto Correcher es un viejo conocido de la televisión y el teatro. El actor confiesa que ha luchado y mucho para conseguir un sitio en el mundo del espectáculo. Como otros protagonistas de la popular serie, ha visto como en un tiempo récord sus sueños se han hecho realidad. Prueba de ello es que es uno de los protagonistas de Por los pelos junto a la gran Loles León y su compañera en la ficción Bárbara , Norma Ruiz. Roberto ha pasado de servir copas y hacer de secundario a emocionarse al ver su cara en una marquesina en el centro de Madrid.

Después de tanto éxito en televisión, ¿por qué has decidido volver al teatro?
Había hecho teatro anteriormente pero llevaba una racha en la que no dejaba de hacer televisión. He hecho tres series seguidas y tenía un poco aparcado el teatro. Me gusta muchísimo la televisión, por el vértigo a la hora de trabajar. Pero creo que era el momento de volver al escenario y por la puerta grande. El teatro tiene la magia del directo, es la base para todo actor. En esta función no puedes estar relajado porque no sabes lo que te van a preguntar. Estoy muy ilusionado con esta función.

¿Qué sueles hacer antes de salir a escena?
No suelo hacer nada en especial. Me gusta estar tranquilo antes de la función, me pongo música y voy creando un estado antes de salir a escena. Esta obra en concreto, me exige un nivel de energía muy alto.

¿Eres una persona de manías?
Soy muy ordenado y muy organizado. En mi casa se ve que hay vida, hay cosas por el medio, pero las justas. Y luego tengo manías típicas de soltero, que ahora mismo no sé decirte. Pero muchas veces me sorprendo yo mismo.

¿Vives solo?
Sí, aunque es complicado lo de la hipoteca (risas), pero lo llevo bien porque no soy una persona muy dada a dar explicaciones. Me gusta tener mi espacio como yo quiero, porque realmente tengo alguna que otra manía, no soy fácil.

¿Siempre quisiste ser actor?
Mi madre era muy teatrera, era del APA del colegio y siempre en fin de curso montaba espectáculos y obras de teatro, y yo estaba metido en todas. Supongo que lo he mamado por ella.

¿Se parece tu personaje al popular Santi de Yo soy Bea ?
No se parece en nada, son completamente diferentes. Es la primera vez que tengo un personaje con tanto peso en el teatro.

Vuelves a trabajar con Norma Ruiz y es la primera vez que actúas con Loles León...
Es una maravilla trabajar con Norma Ruiz, somos muy amigos y tenemos mucha complicidad a la hora de trabajar, sabemos como ayudarnos. Con una mirada ya sabemos qué nos estamos diciendo. Me daba muchísimo morbo trabajar con Loles León. Creo que todos los que estamos aquí estábamos ilusionados por trabajar con ella.

¿Cómo es Loles León en la intimidad?
Tiene mucha vitalidad y me inspira mucha ternura. Me dan ganas de abrazarla, es una persona muy cariñosa. Parece que es una mujer de carácter y lo es pero es muy tierna a la vez. Se aprende mucho con ella.

¿Cómo llevas compaginar la obra con la serie?
Yo prefiero estar cansado por trabajar que por poner copas que es lo que estuve haciendo durante mucho tiempo.

¿De dónde sacas el tiempo para aprenderte el texto?
Me lo aprendo en el coche de producción, por la noche y los fines de semana. Ahora ya tenemos la función aprendida y es más fácil. Antes me tenía que despertar a las seis de la mañana y acababa a las doce de la noche. El poco tiempo libre que tenía lo dedicaba a descansar. A mi me gusta mucho trabajar.

Pareces muy ilusionado con este proyecto...
Lo estoy. Nunca había visto mi cara en un cartel en el centro. Ahora venía en el coche con Norma Ruiz y nos hemos visto en una marquesina en Gran Vía y nos hemos quedado atontados. Nos hemos dado un abrazo y todo. Para nosotros es importante poder trabajar porque nosotros empezamos desde abajo. Es una buena señal verte en un cartel, significa que la gente confía en ti.


Bea | Europa Press